Volunteer Spotlight: Coni Lustenberger


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Since PLA’s founding in 2002, volunteers have been the lifeblood of our programs in Central America and Colombia. Volunteers have included bilingual facilitators, psychologists, translators, and dedicated Friends providing administrative support and funding.

Although rehabilitation in prisons is required by Honduran law, prisons lack opportunities for positive activities. “Each person tries to live their life the best or worst that they can, but it is not a place for humans,” asserts AVP Facilitator Ondina Murillo. “There is violence everywhere: fights, confrontations, insults, and psychological mistreatment.”

Enter Cornelia “Coni” Lustenberger, an extended term volunteer at the El Porvenir Prison in La Ceiba, Honduras. Originally from Switzerland, she arrived in 1995 with a calling to social change. Her unwavering dedication has made El Porvenir the first Honduran prison with a human face.

Coni Lustenberger at El Porvenir Prison

For the past ten years, Coni has tirelessly created opportunities for rehabilitation through recycled-arts workshops, drawing and painting classes, music lessons, meditation, yoga, and primary school education. Coni installed a small library run by inmates. She gives presentations on self-esteem, sexuality, STD prevention, and human rights and also provides access to tattoo removal and legal services.

Since 2014, Coni, with the help of seasoned Honduran facilitators Ondina Murillo and Judith Aguilar and the support of PLA, quickly made AVP an indispensable part of prisoners ́ rehabilitation. Within two years, 164 of 517 inmates took one of 12 AVP workshops. Says Coni, “There are many prisoners who have confessed to me that they thought that they were born to be bad and now they discover that they can be more human, more caring.”

 

Since March 2015, three inmate facilitators deliver workshops in the prison alongside external facilitators. One inmate facilitator stated, “Before entering AVP, I was a cold person without feeling, with evil thoughts. I didn’t believe in God; I was uneducated and everything resulted in violence… Sincerely, since I received AVP and since I decided to use the tools that the workshops offer, I have felt an absolute change in my life. I am not saying I have changed 100 percent, but I feel that I have begun to be a new person. I have calmed down my hatred and the desire to do revenge that was in my soul.”

 

The AVP community within the prison is multi-racial and includes both former gang members and non-members, breaking the sharp separations within the prison based on ethnicity or race and former gang affiliation. The three internal facilitators are all former gang members from different gangs: one is Garifuna (with part-African ancestry) while the others are European/indigenous. They facilitate together and have become close friends. Two of them wrote an AVP song that connects their love for AVP with their passion for music.

Please consider donating to help bring more workshops in the El Porvenir Prison!

Facilitators and workshop participants created their own soccer team within the prison, with AVP uniforms. AVP also provides inmates with tools for expressing empathy and hope. Participants help each other face their extremely violent living conditions. Once when one participant felt himself losing control after another inmate provoked him, he spotted an AVP friend looking on and remembered there was another way. He took a deep breath and de-escalated the situation. Afterwards, he hugged his AVP friend.

Coni’s dedication and passion for healing and empowerment sets an example that inmates constantly learn from and admire. Once during an activity, a rat scurried into the room. Chaos ensued as men tried to trap and kill it. The rat hid between Coni’s legs. Despite being afraid of rats, she chose to protect it. The rat climbed up her leg as she slowly walked it to safety. Everyone was shocked. This protective act emphasized the vital choices each one of us can make to affect the well-being of our own and others’ lives.

One onlooker, imprisoned for murder, learned so much from Coni’s example that he now states, “I won’t even kill a cockroach.” As Coni describes: “Nobody is born violent, they are made violent. Many aggressors have been victimized in their childhood or adolescence by their families or “the system”. Just as you learn to be violent, you learn to be loved.”

Current plans: An AVP workshop with Rondines (inmates infamous for their violence), more yoga and meditation courses, and building a space to give workshops.

This article is featured in Friend Peace Team’s Newsletter: PeaceWays Spring 2017 edition

Interested in volunteering with PLA? Please consider the many ways to volunteer!  There are opportunities both in multiple field sites (Spanish required) as well as in the US.  Administrative Needs:  fundraising, accounting, publicity, translation of materials, and video documentation. Program Development and Workshop Facilitation Needs: meditation, non-hegemonic masculinities, restorative justice, and healing from sexual and gender-based violence. Contact Monica Maher Program Coordinator to find out how you can help!

 

Voluntarios Destacados: Coni Lustenberger

Desde la fundación de PLA en el 2002, los voluntarios han sido la vida de nuestros programas en Centro América y Colombia. Los voluntarios han sido facilitadores bi-linguales, sicólogos, traductores y dedicados amigos entregando apoyo administrativo y financiamiento.

A pesar de que la rehabilitación es un requisito por ley en las cárceles de Honduras, en las prisiones no hay oportunidades para actividades positivas. “Cada persona trata de vivir su vida de la mejor o peor forma en la que puede, pero no son un lugares para humanos” comenta la facilitadora de AVP Ondina Murillo. “Hay violencia en todas partes: peleas, confrontaciones, insultos y maltrato sicológico”.

Aquí entra Cornelia “Coni” Lustenberger, una voluntaria de largo plazo en la prisión de El Porvenir en La Ceiba, Honduras. Originaria de Suiza, ella llegó en 1995 por un llamado a la acción social. Su dedicación inquebrantable ha hecho de El Porvenir la primera prisión en Honduras con un rostro humano.

En los últimos 10 años Coni ha creado oportunidades de rehabilitación a través de talleres de arte con materiales reciclados, clases de dibujo y pintura, clases de música, meditación, yoga y educación primaria. Coni, instauró una pequeña biblioteca que manejan las personas privadas de libertad. Ella les da presentaciones de autoestima, sexualidad, prevención de enfermedades de transmisión sexual y derechos humanos; también provee acceso a servicios legales y servicios de eliminación de tatuajes.

Desde 2014, Coni, con la ayuda de las facilitadoras de estación de PAV en Honduras, Ondina Murillo y Judith Aguilar, y el apoyo de PLA, rápidamente hizo de PAV una parte indispensable de la rehabilitación de los prisioneros. En el transcurso de dos años, 164 de 517 personas privadas de libertad tomaron 12 de los talleres de PAV. Coni comenta, “hay muchos prisioneros que me han confesado que pensaron que habían nacido para ser malos y que ahora han descubierto que pueden ser más humanos, más cariñosos”.

Desde 2015, tres privados de libertad, junto a facilitadores externos, han sido facilitadores de talleres en la prisión. Un privado de libertad que ha sido facilitador cuenta, “era una persona fría, sin sentimientos, con pensamientos malos. No creía en Dios; No tenía educación y todo resultaba en violencia… Honestamente, desde que recibí talleres de PAV y desde que decidí usar las herramientas que los talleres me ofrecían he sentido un cambio en mi vida. No estoy diciendo que he cambiado un 100 por ciento, pero siento que estoy comenzando ha ser una nueva persona. He decidido calmar el odio y deseo de venganza que estaba en mi alma”.

La comunidad de PAV dentro de la prisión es multi-racial e incluye a ex-miembros de pandillas y no-miembros, rompiendo las filosas separaciones de la prisión basadas en etnicidad, raza o pasada afiliación a pandillas. Los tres privados de libertad que ahora son facilitadores fueron miembros de diferentes pandillas: uno es Garifuna (con linaje africano) mientras los otros son europeos/indígenas. Ellos facilitan juntos y se han convertido en amigos cercanos. Dos de ellos han escrito una canción sobre PAV que conecta su amor por PAV y su pasión por la música.

Facilitadores y participantes de los talleres han creado sus propios equipos de fútbol dentro de la prisión y tienen uniformes de PAV. PAV también provee a las personas privadas de libertad herramientas para que expresen empatía y esperanza. Los participantes se ayudan entre ellos para enfrentar las violentas condiciones de vida a las que se ven sometidos. En alguna ocasión un participante sintió que perdía el control después de que otra persona privada de libertad lo provoco, el recurrió a un amigo de PAV y recordó que existe otro camino además de la violencia. Tomo un respiro profundo y de-escalo la situación. Después, abrazo a su amigo de PAV.

La dedicación y pasión de Coni por curar y empoderar es un ejemplo del cual las personas privadas de libertad contantemente aprenden y también admiran. Una vez, durante una actividad, una rata apareció en el cuarto. El caos reino mientras los hombres intentaban atraparla y matarla. La rata se escondió en las piernas de Coni. A pesar de tenerle miedo a las ratas, ella decidió protegerla. La rata subió por su pierna mientras ella la llevaba a un lugar seguro. Todos estaban sorprendidos. Este acto de protección enfatizo las decisiones vitales que cada uno de nosotros puede tomar para el bienestar de nuestras vidas y las de otros.

Alguien que veía el taller y quien estaba en la prisión por sentencia de asesinato aprendió mucho del ejemplo de Coni y ahora dice “no voy a matar ni a una cucaracha”. Como Coni lo describe, “Nadie nace violento, es transformado en alguien violento. Muchos agresores han sido victimizados en su niñez y adolescencia por sus familias o “el sistema”. De la misma forma en la se aprende a ser violento se puede aprender a ser amado”.

Planes actuales: Un taller de PAV con Rondines (personas privadas de libertad famosos por su violencia) de yoga y meditación esta construyendo un espacio para dar más talleres en el futuro.

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